Mercedes Sosa, yo vengo a ofrecer mi corazon

Mercedes Sosa tiene una voz que conmueve... Que conmueve como pocas.

Hay muchos discos de Mercedes Sosa, pero unno especialmente significativo es "Yo vengo a ofrecer mi corazón", el que ha dado lugar a numerosas reversiones del tema (la mas destacable es la de Fito Paez) y otras tantas.

Un sonido fresco, que como toda La Negra desde los ochenta es una musica de raices folkloricas, tremendamente fresca al oido (imperecedera, la comprueba la historia) y de un sentimiento que no se apaga ni con el cambio de los tiempos ni las circunstancias... No por nada fue la artista que unió al rock con el folklore, ampliando las posibilidades de ambos para siempre.

El link de descarga en los comentarios.

Every time you take a stance you do the puppet mans dance.



And you know what time it is

Casa Forte



Esta versión de Casa Forte le da sabor a practicamente cualquier cosa, inclusive más que lo que hacen las tormentas eléctricas con esas princesas a las que se les ocurre escaparse del castillo de su padrastro a caballo.

De hecho el tema es tan sabroso que hasta hace empequeñecer a los guardias palaciegos que eventualmente la empiezan a persiguir galopando a través de la noche tempestuosa.

El tema toma un cariz tan sublimante que comienza a sonar mas fuerte que el mismo cuento de hadas, y de a poco el galante aventurero que esperaba salvar a la princesa se vuelve mas y mas de sombra.

En las ramas las lechuzas ululan debilmente, mientras el tema deja de ser audible solo para el lector, e incluso en la torre del castillo el malvado padrastro comprueba que algo no anda bien.

El tema es tan maravilloso, que ya no hay lugar para una princesa escapando.

"He escapado a la muerte" Piensa el malvado padrastro, mientras ve que el arquetipo se rompe bajo el ritmo de la melodia... Y en la campiña las flechas del galan se transforman debilmente en un rayo de luz violeta que surca las brisas tormentosas, cada vez mas aromaticas y dulzonas.

En realidad, la canción es tan sabrosa que se mete en tus oidos.

La princesa empieza a olvidar lentamente el porque está cabalgando, hasta que suavemente ya no hay caballo y en su lugar una callecita angosta va empedrada, llena de ventanas abiertas con pañuelos coloridos, solo llena de los ojos que miran al mar turquesa.

En la torre el Padrastro observa aterrado como los arquetipos se desvanecen dando lugar a una nada que moldea la música. El viejo ve como su sombra se hace tenue, como empieza a olvidarse de donde está, bajo el embriagante ritmo de la música que ya suena mas intensa que los truenos, asi hasta que el ritmo de la música se le mete en el alma y ya no hay ni mantos ni cetros, ya no hay princesas, ni castillos, y todo es un Fiat serpenteando por una calle al ritmo del bossa nova, todo es una lata de coca cola antigua, todo es un bigote y una camisa blanca de lino...

Úna canción realmente buena

El ritmo de la playa Brazileña, el sonido de las olas, la alegria de un coco lleno de jugo helado, de enamoramiento, del sabor dulzón de Rio, de las calles llenas de vida de los sesenta, de la música que transporta, que enamora el alma, que hace palidecer todo, absolutamente todo...

Cosas de bar

Caminando hacia la barra a pedir otro litro de cerveza, el chino lo observa y le dice:

-Otra?
-Si, negra por favor.
El chino asiente educadamente con la cabeza y camina hacia el cooler.
-Ya.

Rivera se apoya en la barra y siente el aire saturado de olor a humo y fritura de wan-tan, mientras en la pantalla de plasma pasa un video añejo de Cindy Lauper que ya termina, dejando escuchar de nuevo el sonido de los brindis y risas en las mesas donde varios grupos de oficinistas toman cerveza.

-No queda negra.
Le dice el chino a sus espaldas, sacando de su meditación a Rivera.
-Que sea Heineken entonces.

El chino se aleja mientras el video de Cindy Lauper da paso a una pantalla negra y silenciosa hasta que alguien mas ponga una moneda. Aún apoyado en la barra Rivera se pone a escuchar entre el ruido a una aparente pareja conversando en una de las mesas cercanas a la barra que con sus kanjis de neón hecha luz verdosa sobre las mesas.

-Creo que lo estoy logrando... Y más rápido de lo que pensaba.

-Ten cuidado, hay portales.

-Lo sé.

-Aun asi, ten todo a mano, solo por si acaso...

-No seas cuervo.

El chino se acerca con la botella.

-Mil quinientos.

Rivera abre su billetera y le paga al chino mientras trata de seguir escuchando a la pareja. Los Jaivas empiezan a sonar en la pantalla de plasma llenando el bar con el sonido de pianos, guitarras y algunos gritos de jolgorio en algunas de las mesas de los oficinistas.
Rivera cruza el bar de vuelta a la mesa con la botella en la mano y antes de llegar se da vueltas y trata de mirar a la pareja que conversa. Los ve a lo lejos mientras Alberto y Miguel le quitan la cerveza de la mano y sirven los vasos... ella es joven, rubia y lleva un vestido blanco, el otro es moreno y va rapado al cero, vestido con un Pulóver azul que le tapa hasta el cuello.

Se los queda observando unos instantes hasta que de pronto ella da vuelta la cabeza y cruza miradas por un instante con Rivera.

La mujer mueve los labios debilmente a lo que el Calvo rapidamente deja sobre la mesa unos billetes azules que parecen euros y ambos salen del bar a paso largo.

Rivera piensa en levantarse a preguntarles de que es lo que conversaban. Rivera piensa que la rubia se parece a una novia que tuvo a los quince años, Rivera no se pára y piensa en si algun dia los verá de nuevo en el bar. Rivera los ve alejarse por la ventana del bar y doblar por Agustinas en dirección a la plaza de la constitución.
Rivera busca un cigarrillo en su chaqueta y apura su cerveza mientras Miguel y Alberto hablan del partido del domingo.
Rivera se queda pensando en la pareja, intranquilo ante ese sentimiento que no abandona su pecho, el mismo que no sentia desde niño, cuando se iba a poner bajo las lineas del tren y toneladas de hierro pasaban centelleantes y ruidosas a solo un par de centimetros de su cabeza.

EL POLLO BICENTENARIO

El techo de un edificio, Una reunión secreta, Santiago de Chile, pocos días antes del Bicentenario.

-Este es el plan para terminar con la concerta y la alianza, es infalible: lo que tenemos que hacer es construir un Pollo Gigante.

-Un pollo gigante como... ¿Súper Pollo?

-Claro, un pollo gigante como... Un pollo. ¿Acaso hay otra clase de pollo?

-Pollo del Kentucky Fried Chicken, ese pollo es otro tipo de pollo, un amigo trabajó ahí.

-No hablis hueas, estamos hablando algo en serio.

-Pero comandante, el Jaime tiene razón, es otro tipo de pollo, creo que tienen cuatro tutos, los mutan, vienen con el crispy cuando todavía están crudos... nacen apanados.

-Si, pero no es de esos pollos, es un pollo con plumas, dos pechugas, dos alas, dos tutos, una cresta... ¿Estamos claros?

-Si comandante.

-Clarísimo como el agua.

-¿Entonces todos entienden? ¿Si? Perfecto. Seguimos: miren los planos que traje. El pollo debe ser de una altura estimada de unos siete u ocho pisos, en el peor de los casos si es que falta material puede ser de seis pisos pero nunca menos que eso, debe ser un pollo gigante.

-¿Un pollito de los amarillos?

-No, no, un gallo mas que un pollito... Pero un Gallo blanco eso si.

-Como el Gallo Claudio.

-Gracias Jaime.

-De nada Comandante.

-Muy bien, entonces, la segunda parte consiste en que mientras nosotros ensamblamos el Pollo Gigante en la ex disco gótica que arrendé, un equipo de extracción debe infiltrarse en la Residencia de Quilapayun, agarrar a los viejos y decirles que van a una tocata. Por la edad ya no ven bien así que los metemos adentro del pollo diciendoles que es un escenario, pero ojo: nada de decir que es un pollo, hay que decirles que es un evento de la jota. Acuérdense de ponerle amplificadores al pollo.

-Afirmativo Comandante.

-Aun no entiendo a que va todo esto.

-Tranquilo, es ahora cuando debemos pasar a la segunda fase del plan. Debemos poner al pollo en la plaza de Los Héroes, y a eso de la hora de almuerzo empezamos a hacerlo andar hacia La Moneda, es en ese momento en que quiero que Quilapayùn toque ESTO:





-El pueblo unido... Conchetumadre hueon la huea linda.

-Realmente, el solo imaginármelo, me conmueve.

-En la segunda fase Quilapayun va a estar tocando y el pollo empezará a avanzar lentamente al ritmo de la voz de Quilapayun, la imagen será tan extrema que los medios de comunicación fascistas van a tener que cubrirlo si o si, será algo nunca visto, mejor que la pequeña gigante, una imagen más extraña e impactante que el de las jirafas quemándose en el zoologico hace unos años.

-Es hermoso hueon, estoy llorando hueon, puta hueon, te las mandaste hueon...

-Así es amigos míos, y mientras el pollo camina hacia el palacio de gobierno al ritmo de Quilapayùn la gente empezará a avanzar junto a el en dirección a La Moneda, la que no tendrá tiempo para reaccionar, y dudo mucho que los pacos sepan que hacer.

-Claro, tendrían que llamar a, no se, Super Pollo... ¿Que le pasa al Jaime?

-Por la rechucha hueon, ¡imaginate hueon! Un pollo gigante loco... Marchando, Quilapayun, esta huea le acaba de dar sentido a mi vida hueon, las cagó.

-Ya Jaime tranquilo, si no termina ahí.

-Hueon, hueon...

-¿Que pasa Luego?

-Bueno, entonces el Pollo se para en frente de La Moneda y declaramos por los altos parlantes y para toda la televisión que ya ha sido suficiente de políticos basura y corruptos que gobiernan contra los ciudadanos, que ha sido suficiente de un estado represivo y censurador, que exigimos el derecho a ser libres, a vivir de acuerdo a nuestro criterio y no de acuerdo al del clero y la falsa moral de las apariencias, que somos todos los que formamos un país, que viva, que viva la Anarquía y ya saben, todo ese manifiesto que sabemos, amamos y que nos congrega en un techo esta tarde de invierno.

-Puta El Pollo, la huea la raja.

-Maravilloso Comandante, terminado el llamado al alzamiento nacional... ¿Que haremos con el Pollo?

-Bueno, no lo he pensado, supongo que sacar a Quilapayùn de ahí, armar las asambleas populares y todo eso...

-Hueon, hay que marchar con el pollo a Plaza Italia y en el camino pitearse la Ponticuica, la Piccola Italia, el edificio de la Telefónica y después, puta... ¡¡¡Nos fuimos a pitearnos la Escuela Militar Mierda!!!.

-Pero Jaime, ¿y Quilapayùn?

-¡QUE TOQUEN MIERDA! ¡QUE TOQUEN LOS RECULIAOS! ¡VA A SER EL APOCALIPSIS POR LA RECHUCHA! ¡VA A SER EL APOCALIPSIS CONCHETUMADRE!


Y así aquel dia, Jaime fue feliz.

Terry Gilliam dijo...

"Our first rule was: no punch lines.. [some sketches] start brilliant, great acting, really funny sketch, but punch line is just not as good as the rest of the sketch, so it kills the entire thing. That's why we eliminated them."

Andén 8

Los trenes nunca cierran sus puertas.
Corren largos y bulliciosos
brillantes y fugaces, relámpagos.

Debe ser porque los trenes no existen
Porque
como los rayos
los trenes son un mito.

Los trenes no son supersticiones.
Los trenes existen,
simplemente,
mas allá
de lo circunstancial
de la existencia
de la historia
y de todo eso.

Los trenes son
Grandes,
Vitales,
Metálicos,
Con zapatos de madera antigua
con rieles de hierros eternos.

Los trenes son metáforas
forjadas, vaporosas
necesarias
inherentes
Corriendo mas alla del dia,
de sus circunstancias

Los trenes, siempre hay trenes
En las ciudades, en los edificios,
en las cocinerias y las azoteas
en las infancias,
en los ocasos...
y en las playas, en las playas
siempre hay un trozo de madera
siempre hay una locomotora
de hierro, de carne o de paisaje
echando humo
moviendose
desapareciendo

Los trenes van siempre con sus puertas abiertas,
viajando por los rieles eternos
evanescentes
hacia alguna parte

Los trenes van siempre con las puertas abiertas
de par en par
porque siempre hay estaciones
porque los rieles no se acaban nunca
porque quizas las locomotoras se paran
pero los trenes no se acaban nunca
porque las lineas son largas
y los trenes son un mito

Los trenes son millones
con sus porticos que no cierran
con sus estaciones que son todas decisivas
Los trenes son de mito
son troncales de algo,
instantes.

El Horizonte es un mito
Y los trenes van siempre, con sus puertas abiertas
perdiendose en el horizonte
nunca tocan el sol.

La calle quimica

Caminar cansado de la calle quimica, desesperado porque no se acaba nunca la cuadra, mareado con los muros que no dejan de alargarse, cada vez mas altos, altos muy altos, vertiginosamente altos, tan altos que tapan las entradas de aire, que asfixian el alma, que me asfixian, que parpadeo y te veo mirandome en lo negro, y te asfixias tambien, todo ahoga.

Seguir caminando, dando los pasos mas pesados, mas llenos de plomo, y yo espero que se acabe pronto, que se termine la calle quimica, la terrible calle química.

En una cueva de la orilla veo a un viejo hermitaño urbano, quizas alguien que se cansò de la calle, que como yo nunca encontrò la esquina donde estaba el telefono pùblico, el cisma secreto de este espiral macabro, el punto de fuga donde se podia doblar, donde los muros mueren en una esquina donde poder comprar agua mineral.

El agua, la sed, tengo mi boca tan seca...

Muevo mis pies cada vez mas debilmente, y mi garganta ardiendo, palpitando tan fuerte que retumba en mi cabeza, y mierda como falta el aire, la ciudad encierra, no hay aire, no hay oxigeno, ni una sola puta brisa, solo hay mendigos, solo autos que pasan hechos tsunamis pantanosos, solo concreto que no acaba, falsas esquinas tras ninguna esquina, tras ningun dialogo, no hay dialogos, solo hay de pronto una botella de agua, de alguna esquina que pasó sin verla, no lo sé... Solo hay luces llenas de las sonrisas mas tenebrosas, brillantes, encerrandome.

Me apoyo en la reja, abro tembloroso la mampara, espero al ascensor lleno de polvo para encerrarme y subir, subir sentado en el piso del ascensor, con la cabeza fija, asi y unos pasos, una llave brillante, asi...

La muerte del errante: Solo, exhalando en una pieza de techos blancos, con la botella de agua desparramandose al costado de la cama, goteando cada vez mas lejos.

Morir en la calle química: pensando fugazmente en cuantos dias pasarán antes de que los vecinos se percaten, mirando por la ventana, pensando en el cielo negro, tapizado de estrellas casi invisibles, en el aire que se acaba, en la sobredosis, pero sobretodo pensando en la luz estelar, en el espacio vacio por donde viaja, sin aire, sin distancias, todo negro, que me envuelve, que me envuelve...